Antecedentes

  • Las tecnologías de la información y comunicaciones, y sus expresiones más conocidas, Internet y Redes Sociales, han demostrado su capacidad de transformación de todas las esferas de la vida humana. Particularmente las redes sociales se han convertido en el medio que rige la comunicación del siglo XXI. El reciente Mundial de Futbol Brasil 2014 es una muestra de ello, al convertirse en el evento más social de la historia.
  • Las redes sociales también son un poderoso medio para los negocios. Pero una de las áreas donde recientemente se ha incrementado su uso es en la política. Se piensa que actualmente el 80% de las líderes políticos del mundo están en Twitter o en Facebook. Sin embargo, poco se ha estudiado para identificar las mejores prácticas en esta vertiente.
  • Sin duda, las campañas electorales de 2008 y 2012 de Barack Obama, son un claro ejemplo del uso adecuado e inteligente de este poderoso medio.

 

Redes sociales y campañas políticas

  • Los expertos afirman que si Franklin D. Roosevelt llegó a presidente gracias a la radio y John F. Kennedy a la televisión,  Barack Obama lo logró gracias a las redes sociales.
  • La clave del éxito de las campañas de Obama siguen siendo válidas hoy en día: el uso estratégico de la técnica y la tecnología. Aquí algunas enseñanzas que vale la pena mencionar sobre el éxito electoral de la utilización de las redes sociales en las campañas políticas:
    • Primero definir los objetivos. Antes de cualquier acción, se deben definir claramente los objetivos que se persiguen, respondiendo a las preguntas claves: qué queremos lograr, con quién, cómo, con qué y para qué.
    • Investigar antes de actuar. No se pueden lograr resultados si no sabemos al mayor detalle posible cómo es el mercado que perseguimos, cómo piensa, qué le interesa, dónde esta, cómo se relaciona, qué consume.
    • Conversar para convencer.  Es importante reconocer que las redes sociales sirven para conversar y no para enviar información unilateral. Quizá este es uno de los cambios más grandes que se ha dado con respecto a la política tradicional y el uso tradicional de redes sociales en la política. Debemos tener claro que no se trata solo de seguidores, sino de ahondar la relación que se tiene con ellos. Nuestro seguidores tienen que sentirse parte del proyecto que se les ofrece y sentirse que toman control del mismo.
    • Usar el análisis predictivo y otras tendencias emergentes. Se tiene que analizar a profundidad toda la información obtenida de cada uno de los potenciales votantes: revisar las bases de datos, relaciones, temas, posiciones, intereses, etc.; y aplicar metodologías predictivas y prospectivas para crear mensajes personalizados que muevan emociones. Probarlas y aprender hasta encontrar el camino efectivo. La idea es dejarles claro a nuestros votantes que importan y que nos preocupan de verdad.
    • Los seguidores son el medio y no el fin. Lo poderoso y efectivo en todo tema electoral es la recomendación de persona a persona. Y lo es más aún si sabemos dónde están nuestros electores estratégicos y cómo piensan para desarrollar mensajes que los inspiren a recomendar el proyecto político.  En la campaña de 2012 de Obama se cruzó, comparó, y verificó la información  personal de cada potencial votante y se descubrió que  el 20% de los usuarios que recibían un mensaje en Facebook hacían exactamente lo que se les sugería al ser la recomendación de un amigo y ese hallazgo fue una de las claves del éxito en lugares claves.
    • Evaluar y  monitorear las redes sociales. La campaña de Obama uso el monitoreo de redes para descubrir que para ganar en Florida, estado clave, era necesario conquistar a las mujeres de menos de 35 años. Al investigar sus aficiones y pasatiempos se supo también de sus series de televisión favorita y gracias a esta información se puso publicidad diseñada para jóvenes durante los comerciales de estas series.
    • Utilizar el poder de los influenciadores. Siempre hay liderazgos o personajes que inspiran e influencias a los demás. El análisis de datos nos puede ayudar a identificar aquellas personas que influencian a los grupos que nos interesan, para buscar usar este poder a favor.

 

Conclusiones

  • Las redes sociales serán sin duda la diferencia en las próximas campañas políticas. Pero no será la intensidad de los mensajes, sino la estrategia bien definida y el uso estratégico de la técnica y la tecnología lo que hará la diferencia. La clave no es más, sino mejor.
  • Ojalá que los políticos utilicen más las redes sociales no solamente para ganar campañas políticas, sino para tener cercanía e inclusión con los ciudadanos a la hora de gobernar.